En los países nórdicos existe la costumbre de dejar los zapatos en la puerta. ¿Sabes por qué lo hacen?
¡Conoce más detalles!
1. Microbio a microbio...

Son varios los estudios que destacan la sorprendente cantidad de gérmenes y microbios que se encuentran únicamente en la parte exterior de un zapato, que provocan meningitis, infecciones respiratorias y de la sangre, entre otras. A menudo se dice que los zapatos están más sucios que un inodoro, una afirmación que no surgió por accidente. Si los inodoros normalmente tienen unas 1000 bacterias -o incluso menos- los zapatos analizados en esta investigación con 66 millones también reveló 9 bacterias diferentes especies de bacterias que, cuanto más viven, más peligrosas pueden ser.

2. ¡Fuera las toxinas!

Incluso los herbicidas y productos nocivos pueden introducirse en nuestros hogares a través del calzado, aunque se camine una semana después de su aplicación. Además, la exposición a productos químicos puede tener mayores repercusiones que las que se encuentran en productos no biológicos, lo que puede derivar en problemas como erupciones cutáneas y trastornos gastrointestinales.

3. Adiós suciedad

Además de las bacterias y las toxinas, que suponen un riesgo invisible, existe otro factor más evidente: la suciedad. Desde las manchas oscuras en las suelas hasta los rastros de residuos que traemos, es fácil ver el rastro que dejan algunos zapatos en casa. Además, otro estudio abordó la preocupante existencia de polvo de plomo dentro de nuestros hogares y mostró que el 98 % proviene del exterior. Lo que significa que para mantener nuestro espacio más seguro, tendremos que invertir más tiempo y dinero en limpiarlo.

4. Un hogar más duradero

El suelo de nuestra casa es un elemento importante en cuanto a decoración, pero también en cuanto a temperatura ambiente, por lo que requiere más atención en cuanto a mantenimiento que a su inversión. Además, la fricción de los zapatos de interior es mucho menor que la de los zapatos de exterior, lo que garantiza una vida útil más larga. En este sentido, y teniendo en cuenta que los gérmenes se transmiten fácilmente a la madera y los textiles, cuanto más cuidado haya en cuanto a la higiene, menor será la necesidad de aplicar productos de limpieza y fregar.

5. ¡Hola, vecino!

¿Cuántas veces has sentido la presencia de tus vecinos por los zapatos que llevaban? Si vives en un apartamento, ¡sabes de lo que estamos hablando! Además del factor higiene y seguridad, este es un aspecto que muchos nunca han considerado y que tiene su importancia. Al usar zapatos más livianos y silenciosos, está fomentando una relación de respeto y bienestar en su edificio y en su hogar.

6. Modo #HomeSweetHome activado

Después de un ajetreado día de trabajo, ¿a quién no le gusta desconectar del estrés y relajarse? Crear el hábito de cambiarse los zapatos al llegar a casa puede contribuir a este cambio, aunque parezca una acción banal. Además del factor mentalidad, esta rutina es saludable para nuestros pies, permitiéndoles otra libertad. Por ejemplo, un estudio de Frontiers in Pediatrics Journal mostró que los niños que no usan calzado típico para exteriores en el hogar muestran menos casos de malformación. y más flexibilidad y equilibrio.